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El I+D de Fortuny en su palacio veneciano

En el sestiere de San Marco se encuentra la casa, estudio y laboratorio de Mariano Fortuny Madrazo, hijo del famoso pintor catalán del mismo nombre. Él mismo transformó el Palazzo gótico veneciano Pesaro degli Orfei en su taller de fotografía, pintura, iluminación, escenografía y diseño textil, y lo adornó con sus tapices y colecciones.

Por su condición de polímata, en Italia era conocido como “el pequeño Leonardo” y Marcel Proust le dedicó la metáfora de “el mago de Venecia”, desde que diseñara para él todo el vestuario de los protagonistas de su ‘En busca del tiempo perdido’.

En la visita a la casa-atelier de Fortuny se percibe que de las múltiples disciplinas que cultivó, el teatro fue su verdadero amor y la puesta en escena, su pasión. Demostrando esa esencia renacentista, inventó aparatos e introdujo la luz indirecta y difusa sobre el escenario, creando el efecto ilusorio de la profundidad de la escena. Una técnica que empezó a utilizarse muy cerca, en La Fenice, y de allí se expandió por el mundo entero.

En el Palazzo Fortuny se puede conocer parte de ese material de investigación, su colección de telas, música y pintura teatral, esculturas, su particular gabinete de curiosidades, el taller, la biblioteca y su estudio preferido, que permanece intacto. Y además del extenso fondo que generó este ecléctico artista, que decoró e iluminó palacios y museos de toda Europa, también pueden verse selectas obras de Arte heredadas de su padre… genial, como él.