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La Neue de Mies + Chipperfield, en Berlín

“Tan Mies como sea posible” fue el compromiso que sir David Chipperfield adquirió consigo mismo, ante el reto de restaurar un icono de la arquitectura del s.XX como es la Neue Nationalgalerie de Berlín. Lejos de profanar el templo de acero y vidrio construido por Ludwig Mies van der Rohe, su intervención ha sido tan honesta, rigurosa y respetuosa que esta gran caja de cristal sigue siendo igual de imponente por fuera y conmovedora por dentro. 

Aunque su planta es cuadrada y con lados exactos, el edificio debe rodearse para apreciar la audaz arquitectura de Mies en su globalidad y sus emblemáticos recursos estilísticos, como los pilares cruciformes. Y si el exterior maravilla, la majestuosidad interior invita a la admiración introvertida. Porque dentro de estas cuatro paredes de cristal se concibe la verdadera esencia de Mies, donde el arquitecto se convirtió en poeta. El vacío palpable, el silencio de las formas y la verdad de los materiales se perciben en la atmósfera casi mística del museo. Este lirismo que conquistó el arquitecto alemán, en el que fue su último edificio, se considera su legado supremo. 

El día de la inauguración, en 1968, su colega Walter Gropius y su mujer se confesaron “Impresionados en nuestras cabezas y corazones por la belleza de la Nationalgalerie”. La misma emoción sigue causando hoy en día cuando, gracias a la exquisita restauración, entrar en su hall es lo más parecido a teletransportarse a finales de los años sesenta. Más de 30.000 piezas fueron desmontadas, inventariadas, restauradas y recolocadas en su lugar y orientación original. El material dañado fue sustituido y parte de la pintura negro grafito identitaria se aplicó minuciosamente con pincel.

Más allá de ser una obra de arte en sí misma, el edificio alberga una admirable colección de pintura y escultura, con significativas obras del Expresionismo alemán. Siendo continente y contenido, la Neue Nationalgalerie cumple doblemente la función que Mies pronunció al colocar la primera piedra del edificio: “Para la alegría de la gente, al servicio del arte y del espíritu”.

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